Reglas de la fotografía callejera

Muchas veces tenemos la necesidad de imponernos reglas para poder calificar o evaluar una fotografía. El enfoque, la velocidad de obturación, en encuadre perfecto...

Algunos grandes autores afirman que la fotografía callejera tiene que ser en blanco y negro. Otros la interpretan como retratos callejeros. También se opina que es una forma de explotación tomar fotos a mendigos (yo opino que roza lo éticamente correcto). Que se debe hacer con una focal no superior de 50mm en full frame, en fin... El padre de la fotografía callejera era un obsesivo de la composición (Henri Cartier-Bresson). Pero...

¡La fotografía callejera no tiene reglas! En mi opinión la única y exclusiva regla de este estilo no es más que mostrar la vida de un entorno urbano, capturar un momento que haga respirar la esencia de un barrio,de un parque, de una calle, etc.

Cada fotógrafo callejero se impone sus propias reglas. Entiende la fotografía de una forma distinta y de esa forma, crea su estilo y hace su trabajo único. Algo a lo que todos los fotógrafos aspiran.

Cuando hubo una corriente en la que la mejor foto era la mejor compuesta, la mas nítida y la sacada de la mejor cámara, un transgresor como Daido Moriyama, cogió su cámara compacta y revolucionó la fotografía. Sus tomas torcidas, oscuras, empastadas y con ruido resultaron ser el estilo de uno de los mejores fotógrafos callejeros de la historia.

No dejes que nadie te imponga normas, este estilo te hace libre, aprovéchalo, disfrútalo ¡y saca muchas fotografías de todo lo que te apetezca!