Cenando a solas

En el mercado de San Antón, en medio del bullicio y el ajetreo de gente a veces nos cuesta ver el trabajo que hay detrás de todo lo que consigue mover un mercado de estas características.

En un descanso o al acabar la jornada siempre es buen momento para mitigar el hambre. Y doy buena fe de ello gracias a mis tiempos de camarero.

Fotografia Callejera

Aunque pueda parecer un momento solitario y triste, esos descansos y comidas rápidas pueden saber mejor que nunca.