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35mm vs 50mm

Amigo callejero, seguramente habrás pasado por el dilema de cual es la mejor focal para tu cámara y poder realizar esta disciplina. Nos ha pasado a todos y a lo largo del tiempo podemos llegar a cambiar y probar cosas nuevas así que mi consejo, utiliza lo que tengas siempre encima.

He usado todo tipo de lentes, de cámaras, de teles, de angulares y la verdad, todos me han aportado algo en la fotografía de calle. Los teles te dan ese punto de paparazzi disparando en sigilo desde lejos. No es mala opción si tienes una reflex ruidosa. Los angulares te dan una visión mas amplia de la escena y es más fácil capturar la acción. Y los todo-terreno te dan la versatilidad de poder usar una focal según la situación. Seguramente esto ya lo has oído o leído por muchos sitios así que voy a ser de los pocos que se mojan en el tema, mi preferida, ¡el 35mm! 

 Pero vamos al asunto de la discordia. ¿Por qué el 35? Sinceramente porque amo los angulares y por mera portabilidad. Tengo una Ricoh GR II que suelo usar en modo 28mm y en 35mm (la diferencia es estirar el brazo o no). Como en esta cámara no tengo visor y suelo estirar el brazo, tiro más fotos en 28mm. Pero con mi Voigtlander Bessa R2 prefiero un 35mm ya que la llevo pegada al ojo (Tengo pendiente comprar el Nokton 1.4 SC para catarlo). 

 ¿Por qué tanto dilema con esto? Es difícil argumentar que el 35mm es mejor es mejor cuando Henri-Cartier Bresson y los maestros de la época usaban el 50mm. Pero la realidad es que antiguamente, el 50mm se podía considerar como el estándar ya que era la lente que te venía con el kit de turno. Al fabricarse más, se abarataban los precios de esta focal por lo que encima eran bastante más baratos que el 35mm. Sin duda tiene algunas ventajas. El 50mm es mejor para retratos, tiene mejor bokeh y tienes que acercarte menos al retratado y el ángulo de visión es el más cercano a la visión humana (o eso dicen). Y por todo esto es mi segundo objetivo favorito. 

Pero si muchos coincidimos en esta focal no es casualidad, el 35mm te proporciona el ángulo lo más abierto posible, sin distorsionar en exceso la perspectiva. Para mi es el objetivo con el que nunca echo de menos otro, por su versatilidad, por su tamaño, por su luminosidad. Y por una razón obvia que hasta ahora no he dicho y poca gente reconocerá. Cuando usas un angular siempre puedes reencuadrar recortando pero nunca podrás ampliar el ángulo de visión en un 50mm porque la toma no te entra.

Respecto al recorte, no suelo hacerlo y no es que me guste mucho pero tampoco soy un talibán del recorte, prefiero una foto recortada a una mala foto, of course

 Mi pequeño consejo, hazte con uno, lánzate a la calle y cuéntame tu experiencia, ¡no te arrepentirás, te lo aseguro!

Por qué volver a la fotografía de negativo

Hace tiempo que volví a la fotografía de negativo y seguro que muchos pensáis lo loco que estoy, o que soy un modernito que le gustan los aires vintage.

La razón por la que volví a la fotografía de película fue por desempolvar una cámara vieja que guardaba mi padre en el armario. Una Fuji AX-Multiprogram del año 1983. Después probé una de mi tío, una Cosina CT-1A, más antigua y con menos electrónica.

Mas tarde busqué algo más compacto para poder llevar en mis viajes. Adquirí una Olympus mju que me acompañó a varios viajes pero no daba la calidad óptica que buscaba ni transmitía lo que quería. Por lo que recientemente me hice con una Voigtlander Bessa R2 que espero me acompañe durante mucho tiempo.

Volver al a fotografía de película 35mm no es un capricho, es algo que tiene que sentir cualquier fotógrafo, son las raíces de la fotografía y sin duda te ayuda a mejorar.

Pero realmente ¿que me ha aportado a mi la fotografía de negativo?

Vivir todo el proceso de revelado de inicio a fin

Desde que compramos el negativo hasta que tenemos nuestras fotos en papel, aprendemos a valorar cada paso. Yo compro los negativos Ilford HP5+ por amazon o en fnac y los guardo en el frigorífico para que aguanten las altas temperaturas del verano. Cada vez que abro el frigorífico y los veo pienso en qué fotos le depararán a esos carretes. Qué viajes o aventuras quedarán reflejadas.
El siguiente paso es cargar el negativo en la cámara. Lo mimas con cuidado para no velar más de lo debido y ya estás listo para disparar. Cuando termino el negativo lo guardo como un tesoro y tan pronto puedo lo revelo en casa con los químicos que tengo ya preparados (Ilfosol 3). Después los dejamos reposar y ya están listos para ser escaneados o positivados.

Por desgracia no puedo disponer de una ampliadora en mi casa por falta de espacio pero tengo un escaner Plustek i8100 que me permite digitalizar los negativos y luego puedo mandarlos a positivar.

Valorar más cada toma

Está claro que es un proceso más caro, carretes, químicos, tanque de revelado, etc... por lo que no disparas a diestro y siniestro como haces con la digital. Te tomas tu tiempo, encuadras una vez, cambias la perspectiva encuadras otra vez más y así hasta que ves una toma que realmente merezca la pena. Con esto lo que consigues son fotografías más especiales, que valoras mucho más. Cada toma ha tenido un trabajo y un mimo superior a la digital por lo que cada carrete es muy especial.

Sensación de tener algo tangible

Otro factor importante es el tener unos negativos entre las manos, que podemos tocar y observar a contraluz. Pienso en la infinidad de fotos digitales que he tomado y algunas ni siquiera las he visto en el PC. Han pasado por mi cámara sin pena ni gloria y han acabado almacenadas en un disco duro para la posteridad, porque siendo sinceros, seguramente no vuelva a revisarlas nunca.

Sentir lo que sentían los grandes fotógrafos de la historia

Para que engañarnos, cada vez que revelamos un carrete nos sentimos un poco como Henri-Cartier Bresson o Vivian Maier (bueno, como Vivian no porque no acostumbraba a revelar sus negativos, hehe).

Seguir aprendiendo

Cuando manejamos nuestra cámara digital con los ojos cerrados pensamos que ya somos profesionales y que no nos queda nada más por aprender, pero es curioso, volviendo a los mandos de una cámara manual antigua podemos aprender cosas nuevas, como por ejemplo a medir la luz con la intuición y no con un fotómetro de última generación. A darle la importancia que realmente tienen los diafragmas en la entrada de luz, etc.

Como soy informático, me gusta hacer el símil con la programación. Si quieres programar mejor en código Java, deberías aprender un lenguaje más antiguo y de más bajo nivel como C o C++.

En definitiva, es una opción cara, pero gratificante y enriquecedora. Desde aquí te animo a que te hagas con una reflex antigua y lo compruebes tu mismo. ¡No te arrepentirás!

Te dejo una muestra de una toma en mi último viaje a Londres

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Street de street

Muchas veces he hablado de que es realmente o que significa el verdadero "street photography". Por más que lo explique o lo intente, no es algo fácil de catalogar o encajar, de ahí también un poco la gracia de este arte.

Creo que cada vez que me preguntaran contestaría algo distinto, capturar la esencia de la ciudad, la vida, sus costumbres, pero a la vez podría decir que sería cualquier cosa curiosa que encuentres en un medio urbano mientras das un paseo.

El siguiente ejemplo muestra lo que para muchos nos inspira en este género:

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Los bajos de un puente medio iluminados en pleno centro de Londres. Tres personas hablando en la penumbra, y el centro de atención, el "autista" del móvil.